Es indudable que a través de los tiempos el vino y el cine han estado ligados. Muchos films se han realizado en torno a esta maravillosa bebida, mostrando viñedos en los países más hermosos del planeta, con actores caminando descalzos tomados de la mano, mientras cae la tarde con un sol perfecto, escena coronada por un beso de película.
Quién no recuerda sino "French kiss" (de Lawrence Kasdan, EEUU, 1995), comedia romántica en donde una joven Meg Ryan viaja a Francia persiguiendo a un novio que acaba de dejarla por una bella francesa, y casi por casualidad conoce a un ladrón internacional de guante blanco (interpretado por Kevin Kline) que quiere comprar el viñedo familiar que perdió en una partida de cartas con un hermano suyo.
O las desventuras del desdichado Myles en Sydeways (Entrecopas, de Alexander Payne, EEUU, 2004), junto a su exitoso amigo cuarentón quien a punto de casarse, le propone un viaje de una semana al pueblo de viñedos de Santa Bárbara en California antes de su boda, en donde nos ilustran de las bondades del Pinot Noir y del Cabernet californiano.
Películas que refieren directa o indirectamente al vino, hay varias pero que sucede al revés? Conocés alguna película que se haya vuelto vino?
La hay. Quienes hayan leído el libro o visto el film "Cincuenta sombras de Grey" o cualquiera de su saga, comprobarán que existen en el mercado vinos inspirados en la intensidad del vínculo entre Grey y Anastasia.

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