Resulta conocido mundialmente que el Malbec es la variedad emblemática que representa a la República Argentina en el mundo, de hecho es la cepa más cultivada del país y se ha posicionado como líder en volumen de exportaciones.
Pocos conocen su origen del sudoeste francés en donde se llamaba "cot" o "auxerrois" y que fue traída al país por el francés Michel Aimé Pouget, un agrónomo contratado por Domingo Faustino Sarmiento para llevar adelante la dirección de la Quinta Agronómica de Mendoza.
Se destacan su color oscuro intenso con una marcada nariz frutada, lo cual se repite en boca, aunque ofrece una amplia gama de perfiles aromáticos ya que dependerán del terroir, es decir, del terreno donde crezca la uva. Sus aromas recuerdan a cerezas, frutillas o ciruelas, y en otros a pimienta negra y mermelada. Si se añeja en madera, se suman las notas a café, vainilla y chocolate.
Su maridaje es muy versátil: sirve para acompañar un tradicional asado o comidas del norte del país y pastas rellenas.
